Las plantaciones de uva para vino eran tradicionalmente de secano, llegando a estar prohibido el riego en algunas denominaciones de origen. Este hecho daba nombre a los melocotones de viña, famosos por su sabor, ya que al no regarse tenían un sabor más intenso.
Las vides de uva de vino se solían plantar en cepa baja, y bastante separadas unas de otras (dos o más metros entre plantas). En la actualidad es más frecuente la plantación en hileras con espaldera.
Las uvas de mesa se suelen plantar en parra o con algún otro sistema de guiado y suelen regarse.


