BELÉN ALONSO, VILLALPANDO Los sacerdotes Tomás Osorio y Primitivo
Gutiérrez serán homenajeados hoy en Villalpando con motivo de la celebración
de su 50 y 60 aniversario, respectivamente, de su ordenación sacerdotal. La
Villa se echará hoy a la calle para acompañar en tan señalada fecha a su
párroco y vicario parroquial. Tomás Osorio se muestra «abrumado» por la
iniciativa y respuesta vecinal, que se venía fraguando clandestinamente
desde meses atrás y de la que han tenido conocimiento hace «escasos días».
Atrás queda el joven nacido en Fuentes de Ropel que tras cursar la
enseñanza elemental en su pueblo se le presenta la disyuntiva de ir a
estudiar el bachillerato a Zamora o hacerlo en el seminario de Valderas, con
una posible vocación al sacerdocio. «Escogí la segunda. Tal vez porque fue
una manera de llamarme el Señor a través de la propuesta de mi madre. Allí
estuve dos años y en 1948 pasé a la Universidad Pontificia de Comillas en
Cantabria». En Comillas completa sus estudio humanísticos y luego obtiene la
licenciatura en Filosofía y Teología y en 1960 fue ordenado sacerdote, «de
eso hace ahora 50 años».
A pesar de su ordenación no comienza
ejercer de sacerdote y marcha a Roma a estudiar Historia (una de sus grandes
pasiones) y tras algunos problemas de salud regresa a Zamora comenzando sus
tareas pastorales en la iglesia de la Horta de Zamora.
Entre 1964 y 1969 es párroco de Aspariegos y entre
1969 y 1977 fue rector y profesor y profesor en el Seminario Menor de Toro.
Desde ese año desempeña las funciones de párroco en Villalpando y hasta su
jubilación fue profesor de religión del Instituto «Tierra de Campos» de la
Villa.
Tomás Osorio reconoce que lo mejor de su vida sacerdotal
«ha sido el conocer algunos movimientos de espiritualidad que hay ahora en
la Iglesia, que son actuales, modernos como la comunidades neocatecumenales,
los focolares... También siento mucha ilusión por haber hecho en Villalpando
una iglesia nueva, San Nicolás».
El sacerdote también tiene una
faceta de escritor con la publicación de cinco libros, entre ellos « "El
voto inmaculista de Villalpando", la niña de mis ojos».
Osorio no
es ajeno a la falta de vocaciones sacerdotales que en su opinión «solo pasa
en España y en Europa occidental. Este problema no existe en el resto del
mundo. Las estadísticas a nivel de la Iglesia Universal revelan que en 2005
había 405.000 sacerdotes y en 2010 410.000». El problema actualmente se está
estudiando sociológicamente y desde su punto de vista «falta espiritualidad
entre los jóvenes».
Se muestra contrario a la ordenación de
mujeres como sacerdotes «por institución Divina el Señor sólo eligió hombres
entre los Apóstoles. Las mujeres tienen otras misiones y siempre digo en
homilías que hay cuatro iglesias en la Villa, tres de las cuales está
presididas por la Virgen María», pero no se opone a la entrada de ellas en
la cofradías de Semana Santa, «aquí en Villalpando nunca ha habido
problemas. Los hay en Zamora, porque aquí siempre ha habido cofradías
mixtas».
Tomás Osorio asegura que la retirada de los crucifijos
de los colegio se ha realizado en la región de «una forma mucho más normal
sin crear problemas y puede suceder que esas personas que abogan por
quitarlos, después en su entierro, buscan uno cristiano con el crucifijo
encima del ataúd». Este tema nos lleva a una apreciación del sacerdote en la
que asegura sonriendo que «bautizo y entierro a todo el mundo, porque aquí
no ha habido nunca un entierro civil».
En otro orden de cosas,
Tomás Osorio anunció que la Villa se implicará en albergar jóvenes
extranjeros que vengan a participar en la Jornada de Juventud en familias
locales. Asimismo, destacó «el despegue hacia arriba» y «la buena salud» de
la Pasión villalpandina. No en vano desde su llegada a la Villa han nacido
tres cofradías y se han encargado dos imágenes nuevas, «yo los veo muy
entusiasmados y centrados. Trabajamos unidos y sin problemas de ningún
tipo».
Por último, respecto a cómo le gustaría ser recordado
aseguró tajante «según mis principios de cuando me ordené sacerdote: Siempre
sacerdote, en todo sacerdote, solo sacerdote».