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07/09/2008 17:47:09 EL BRUJO: Del Barro a la Teja Hacia el año mil ochocientos sesenta nace en Aspariegos un personaje avanzado a su época. Le bautizan con el nombre de Cirilo, y casi siendo todavía adolescente, se hace cargo de la explotación del tejar municipal situado en el lugar donde posteriormente se ubicaría la escuela. Pero Cirilo, hombre inquieto y con mucha iniciativa, decide establecerse por su cuenta, y adquiere una finca en las afueras del pueblo, en el camino de Malva, donde construye y explota el Tejar, manteniéndolo en explotación durante muchos años. Aunque se cuentan numerosas anécdotas acerca del origen del apodo con que se le conocía “El Brujo”, quizá pertenezcan a la leyenda popular desvirtuada o exagerada a través del boca a boca y transmitida de generación en generación. Lo que si parece cierto es que era un hombre de extraordinaria cultura y conocimientos y quizá esta circunstancia hacía que las gentes del pueblo le vieran alguna cualidad sobrenatural. La anécdota mas repetida es la referida a la capacidad para trasladarse desde su casa hasta el tejar. Se cuenta que en mas de una ocasión, cuando algún paisano del pueblo se dirigía a caballo hacia el tejar, al pasar por la casa de El Brujo, este se encontraba sentado tranquilamente a la puerta, requiriendo de sus servicios el paisano, a lo que el brujo respondía, continúa hacia el tejar que cuando llegues te atenderé. Cual no sería el asombro del paisano cuando al llegar al tejar, allí se encontraba El Brujo dispuesto a atenderle y dejando pasmado al cliente pensando como era posible si no lo había visto adelantarle por el camino. A raíz de esta anécdota se llegó incluso a especular si existía un pasadizo secreto entre su casa y el tejar. Pero la actividad real de Cirilo Pérez, muy poco tenía que ver con lo sobrenatural y mucho con el barro, la paja, la cal, los ladrillos y principalmente las tejas. El Brujo, termina de construir el Tejar hacia el año 1900, fabricando desde esa fecha fundamentalmente adobes, ladrillos y tejas. La materia prima se obtenía de la cantera de cal situada en el Camino de Fuentes. En el año 1922 se segrega en dos tejares separados, explotando cada uno de ellos los dos hijos varones de El Brujo, Toribio Pérez y Esteban Pérez, si bien Toribio al ser el hermano mayor ejercía cierta tutela sobre Esteban, aunque cada uno tenía su clientela y se producía una cierta competencia. El proceso de fabricación de los productos que manufacturaba el Tejar (adobes, ladrillos, tejas y baldosas) consistía en primer lugar en obtener la materia prima, fundamentalmente arcilla, que era extraída a pico y pala, transportándose en carros tirados por animales. Posteriormente la arcilla se ablandaba mojándola y pisándola, utilizándose después un artilugio denominado malacate, una especie de noria dotada de cuchillas y movida por caballerías. A la arcilla obtenida se le daba la forma adecuada y se ponía al sol a secar. A continuación se introducía en el horno, usándose paja como combustible, aunque posteriormente se utilizaba leña y carbón. En cada hornada se producían aproximadamente unas 10.000 tejas, realizándose al año un promedio de siete hornadas, alcanzándose los años buenos hasta 16 hornadas. Al tejar de Aspariegos acudían compradores de los pueblos cercanos, Cerecinos, Arquillinos, Pajares, Villalba, ya que era el único tejar de la zona. El tejar siguió funcionando durante la guerra civil ya que no podía haber mas de tres hermanos en el frente, y esto permitió continuar con la actividad. Posteriormente, en los años de la posguerra, la actividad fue decayendo, ya que tanto Toribio como Esteban, hijos de El Brujo no modernizaron las instalaciones. Los hijos de Toribio y Esteban, emigraron a las zonas industriales de España, Ramiro a Asturias, y Aquilino y Paco a Vizcaya, quedándose en el pueblo únicamente Cirilo, que se dedicó a otras actividades, entre ellas la explotación del Bar y casino del pueblo. El tejar de Toribio cesó su actividad en el año 1961, y el de Esteban en el 1962 al trasladarse a Madrid Valentín, el único hijo varón de Esteban. Autor: Serafín Pérez Herrero, hijo de Aquilino y Rosario (Hito), nieto de Toribio y Biznieto de El Brujo. Una Preciosa Historia, que muchos no conocimos, pero que ahora podemos imaginar. Muchas Gracias Serafín.
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