Cine Imperio

El Cine Imperio

Allá por el año 1958 dos hermanas llamadas Manuela y Ana Silva Morillo heredaron de sus padres una panera, muy bien situada en el centro del pueblo,(120m. ) y junto con sus respectivos maridos Licesio y Ursicino tuvieron la idea de construir un Cine.

Pues manos a la obra… En 1958 EL CINE IMPERIO abrió sus puertas por la gestión y el riesgo de la empresa LUMA (Licesio, Ursicino, Manuela y Ana).

Fue una buena inversión… El pueblo tenía una población de 1500 habitantes y además venían de todos los pueblos limítrofes. El alquiler de las películas era rentable, se podía hacer más de una proyección de una misma película (dos sesiones).

Pero llego el éxodo rural. La mecanización en el campo y en las pequeñas industrias que había en el pueblo, dejo a muchos obreros sin trabajo y se vieron obligados a emigrar a la ciudad.

El Cine ya no daba para sostener dos familias. La empresa LUMA tiene que replantear su futuro.

Y así pasa a una sola familia que le compra su parte a la otra. Pasa a ser de Ursicino y Ana, se sigue llamando CINE IMPERIO y la empresa ahora es “la violeta”.  Estuvo funcionando hasta el año 1968.

Fue una época bonita para esa generación que la vivió y que ahora recuerdan con nostalgia. Era un punto de encuentro de la juventud no sólo del pueblo sino de todo el contorno de pueblos donde se conocieron muchas parejas que acabaron casándose y formando una familia bien filiar o de amistad.

En la imagen de la izquierda, podemos ver la maquina del cine y a Tori Acebes, uno de los proyectistas.

Anécdota.

Cada película, constaba de dos carretes, el 1º y el 2º.

Cuentan, que en una película, al terminar el primer carrete, moría uno de los artistas y al poner el segundo carrete, volvía a revivir, la gente no se lo explicaba.

Lo que había pasado es que Tori, había cambiado de posición los carretes y de hay la anécdota.

¿Como era el cine?

El cine era una gran sala de una planta, que  estaba en desnivel para que todos los espectadores tuvieran buena visibilidad, es decir, al entrar era más alto el piso que al final, un pasillo en medio con bancos a ambos lados numerados para las localidades (las entradas) y al fondo, sobre la pared, la pantalla. La puerta de entrada cubierta con una gran cortina roja que cortaba el aire y no permitía pasar la luz cuando entraba algún espectador tardío y la película ya estaba proyectándose. Dos pinturas  en la pared derecha y otras dos en la izquierda representaban pases de tauromaquia o bailes folclóricos. Una gran puerta a la izquierda que se abría al finalizar la película para dar salida al público.

Octubre del Año 1965.

Sentadas en el cine Imperio, a la espera de que comience la película.

Para poder entrar al Cine tenias que comprar la entrada, que se podía adquirir en taquilla y entrar por un pequeño bar donde podías comprar la gaseosa, pipas, cacahuetes, etc. o la entrada si aún no la tenías.

La puerta del bar estaba en la fachada de Cine donde aparecía pintado CINE IMPERIO, a la izquierda una ventanita pequeña terminada en arco de medio punto (la taquilla). Entre ésta y la puerta de entrada colgaba una pizarra que anunciaba la película en proyección, el horario, y si era tolerada o no. En los cristales de la puerta del bar se colocaban los cartones con distintas secuencias de la película.

De fondo podemos ver el cine Imperio, con las pizarras de las carteleras de las peliculas.

Al fondo esta el señor Lorenzo.

Ursicino y Ana Mari.

Al entrar al bar te encontrabas de frente la puerta de entrada al Cine, a la izquierda la barra del bar, a la derecha una pequeña escalera que te llevaba al segundo piso encima del bar (4 ó 5 m2) donde estaba la sala de máquinas con el proyector y por dentro de ésta el cuarto de rebobinar; adecuado para pasar la película de una bobina a otra, quedando preparada para el siguiente pase, de lo contrario, empezaríamos a ver la película por el final. Por delante de estos dos cuartos teníamos un habitáculo que daba a la sala de Cine protegida de una balconada o barandilla. Una curiosidad: en otros cines coloquialmente era el “gallinero” en éste no, aquí se colocaban las autoridades (alcalde, guardia civil etc.). Pensándolo ahora, quizá  así tenían controlado todo el Cine porque se veía todo desde arriba.

A la generación que disfrutó del Cine, les puedes preguntar por películas de Marisol, Joselito, Roció Dulcal, Manolo Escobar (El padre Manolo, Los Limoneros, Un beso en el puerto, Juicio de faldas etc.) Aurora Bautista (El derecho de nacer, Agustina de Aragón, La tía Tula, Teresa de Jesús etc.) Mejicanas, de Jorge Negrete, Mario Moreno Cantinflas, del Oeste, de Indios, de Historia, de Religión: Los Diez Mandamientos (de estreno simultaneo con Madrid). Tantas… Que sería difícil nombrarlas todas. Unas buenas, otras no tan buenas o malas. Unas más recordadas que otras. Hay una que muchos hablan de ella “Cuerda de Presos” toda la película transcurría dos guardias civiles con un preso: camino arriba, camino abajo, monte arriba, monte abajo y se acabó, un rollazo

El dedo de la censura

Toleradas libro civil y religioso

Nodo

Dos máquinas proyectores de cine marca: Hispania y Supersor

Impactos: 147

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