Agricultor

El Agricultor/a

Es uno de los oficios que aún persisten en nuestro pueblo y al que más personas se han dedicado junto con la ganadería.

Antes con muy poco terreno una familia podía vivir, hoy es necesario llevar una gran cantidad de terreno para que sea rentable, de hay que sean tres o cuatro, los que mueven todo el terreno del pueblo, gracias a la maquinaria que hoy hay.

La agricultura (del latín agri «campo» y cultura «cultivo, crianza»), es el conjunto de técnicas y conocimientos para cultivar la tierra y la parte del sector primario que se dedica a ello. En ella se engloban los diferentes trabajos de tratamiento del suelo y los cultivos de vegetales. Comprende todo un conjunto de acciones humanas que transforma el medio ambiente natural.

Las actividades relacionadas son las que integran el llamado sector agrícola. Todas las actividades económicas que abarca dicho sector tienen su fundamento en la explotación de los recursos que la tierra origina, favorecida por la acción del hombre: alimentos vegetales como cereales, frutas, hortalizas, pastos cultivados y forrajes; fibras utilizadas por la industria textil; cultivos energéticos y tubérculos; etc

En general, antes de 1950-60 el trabajo de la agricultura era más duro que actualmente.

No existían máquinas, y nada estaba automatizado. Todos los trabajos eran realizados a mano. Las técnicas eran rudimentarias. Se utilizaban animales para realizar la labor del campo.

Para arar la tierra, se les ataban a los animales unos arados, con yugos (instrumento de madera, que se les colocaba por el cuello a los animales y en el que va sujeta la lanza o pértigo del carro, el timón del arado) y ramales (ronzal asido a la cabeza del animal).

Cuando la tierra estaba preparada para la siembra, esta se realizaba a mano, con ayuda de la sembradera (bolsa donde se metían las semillas e iba atada a la cintura). A pie iban esparciendo las semillas por toda la tierra.

El cosechar se hacía también a mano, con las hoces (instrumento que sirve para segar, con una hoja acerada, curva con filo en la parte cóncava, sujeto a un mango de madera) y las guadañas (instrumento para segar, manejado con las dos manos, con una hoja larga y curvilínea, puntiaguda por un lado y sujeta por el otro a un mango largo).

Cuando la mies (el cereal cosechado) estaba segada, se acarreaba (transportar en carro), hasta la era (espacio de tierra limpia y firme, donde se trillan las mieses.

Una vez allí, se esparcía y se trillaba (romper las mieses tendida en la era y separa el grano de la paja), con un trillo (consiste en un tablón con piedras afiladas, encajadas en una de sus caras).

Una vez allí, se esparcía y se trillaba (romper las mieses tendida en la era y separa el grano de la paja), con un trillo (consiste en un tablón con piedras afiladas, encajadas en una de sus caras).

Más tarde el grano se limpiaba en unas máquinas, llamadas aventadoras (consiste en unas cribas de hierro de distintos diámetros, también tiene unas aspas, para que al hacerlas girar, la paja salga al exterior).

En conclusión, destacamos que el trabajo del campo es duro, pero también que con la ayuda de las nuevas tecnologías, este costoso trabajo, en comparación con el pasado, es un poco más llevadero.

Siglo XX, especialmente con la aparición del tractor, las exigentes tareas de sembrar, cosechar y trillar pueden realizarse de forma rápida y a una escala antes inimaginable.

La agricultura moderna depende enormemente de la tecnología y las ciencias físicas y biológicas. La irritación, el drenaje, la conservación y la sanidad, que son vitales para una agricultura exitosa, exigen el conocimiento especializado de ingenieros agrónomos. La química agrícola, en cambio, trata con la aplicación de fertilizantes, insecticidas y fungicidas, la reparación de suelos, el análisis de productos agrícolas, etc

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